Casada durante un año, Yayoi Mizuki y su esposo se llevaban bien. Un día, como su esposo llegó tarde a casa, Mizuki salió a cenar con amigos, pero cerca del parque, un matón la agarró y la violó en un baño. Aunque se sentía triste y desesperada, no tenía a nadie en quien confiar y solo podía vivir una vida triste. Sin embargo, justo cuando creía poder olvidarlo, ese hombre llegó a su casa. "¿Es esta su casa, señora?"