Rino, cuyos maridos no tienen sexo con ella por la noche, lo que la hace dudar de su propia feminidad; y Kazumi, que se masturba a diario hasta el punto de querer viajar con otros hombres. Ambos están recién casados, pero ella ya siente la necesidad de engañarlos. Así que cumpliré sus deseos, lamiendo sus vaginas, embistiéndolas hasta el clímax y machacándolas sin parar hasta que alcancen orgasmos múltiples.