Mi hijo y mi esposo fallecieron primero, y a menudo los trato como a mi hijo fallecido. Un día, fui a un baño termal con la pareja y nos emborrachamos. Mi yerno me llevó de vuelta a mi habitación, pero empezó a manosearme. Aunque me daba pena mi hija, quería que ocupara el lugar de mi hijo y tuviera sexo conmigo hasta quedar satisfecha...