La clienta de hoy es la Sra. Reino, una mujer casada. Cuando expresó sus dudas sobre las vigorosas técnicas del masajista, este le mostró fotos de cómo lucirían sus senos después del procedimiento. Al ver las fotos, se interesó en el procedimiento y aceptó los servicios del masajista, quien le masajeó vigorosamente sus grandes senos y le jugueteó con sus pezones hasta excitarla al máximo. Cuando el masajista comenzó a juguetear con sus nalgas, secretó abundante flujo vaginal. Al estimularla con los dedos, secretó aún más. Finalmente, le practicó sexo oral voluntariamente, permitiéndole penetrarla, y luego experimentó repetidos orgasmos. Finalmente, el masajista eyaculó en su cara.