El matrimonio Misaki, que vivía al lado... Cada mañana, al saludarse, la hermosa mujer casada los recibía con una sonrisa despreocupada y encantadora. El obrero de fábrica, de mediana edad, soltero y trabajando en el turno de noche, solía observarla con miradas lascivas en secreto. La mayor parte de su mirada se centraba en las nalgas desprevenidas, ondulantes y llenas de la mujer. Esta atractiva y sexy mujer, con apenas rastros de su ropa interior a la vista, tenía un trasero con forma de melocotón... Un día, el hombre la vio luchando por cargar una pesada carga sola, así que se ofreció a ayudarla...