[¡El sexo más erótico de mi vida con Shiramine Miu!] Soy una empleada que solo puede mirar fijamente por la ventana, sufriendo un deseo sexual excesivo a diario. Para aliviar el estrés, invité a la taciturna y modesta contadora, la Sra. Shiramine, a tomar algo, ¡y sorprendentemente aceptó! Originalmente planeé llevarla a casa para liberar mis deseos sexuales reprimidos... pero al llegar, ¡su mirada cambió por completo! ¡Un beso francés intenso y lleno de saliva! ¡Una mamada al vacío chupando con avidez una polla enorme! ¡Una posición de cabalgata con las piernas abiertas y movimientos de pistón! ¡Una penetración que drena el semen de sus testículos! Pasando cada día lleno de deseo carnal con la mejor y más cachonda compañera de sexo...