El esposo, ocupado, también rechaza la intimidad nocturna. En su tenso matrimonio, el único momento en que pueden relajarse es en el baño. Un día, el esposo trae a su subordinada, Yaya, a casa después de un izakaya... Justo en ese momento, su esposa, Yumi, se está duchando. Sin darse cuenta, Yaya derrama tierra accidentalmente sobre su traje, ¡lo que provoca un encuentro inesperado con Yumi! Mientras el esposo duerme, borracho, ambos sienten una sutil incomodidad... Pero al verse en el baño, una excitación inexplicable los invade...