Los hombres salen de caza, las mujeres se quedan en casa cuidando del hogar. En esta época de dificultades económicas, esa forma de pensar está obsoleta. ¡Ahora les toca a las mujeres cazar! Oficinistas, a la caza de sus colegas masculinos, ¡a por esos penes sucios! ¡A por todos los que quieran!