Mientras sus padres viajaban, Maho, la amiga de la madre de Kenji, ayudó a preparar la cena. Kenji se enamoró al instante de su cautivadora belleza y quiso acercarse a ella, pero como se sentía incómodo con las mujeres, no podía pronunciar palabra. Frustrado, Kenji aprovechó la ducha de Maho y usó su ropa interior para secarse. Sin embargo, por desgracia, se topó con Maho justo cuando salía del baño y se disculpó apresuradamente. Curiosamente, en lugar de enojarse, ella lo abrazó...