Debido a que su vida matrimonial había entrado en un período de estancamiento, Tomoko, queriendo escapar de su familia, empezó a trabajar. Aunque podía olvidarse del frío de su hogar durante el trabajo, su ánimo se deprimía cada vez más a medida que se acercaba el final de la jornada. Un colega que la cuidaba en secreto la invitó a salir para intentar animarla. Allí, inesperadamente, recibió una confesión de amor. Tomoko se enfrentó a una disyuntiva: ¿continuar su relación matrimonial o empezar un nuevo romance? Su respuesta fue...