Kitagawa Yuzu, con su hermoso cuerpo, adora el sexo seco; cuanto más la follan, más fuertes se vuelven sus gemidos; es innegablemente adorable. ¿Por qué una estudiante tan pura y talentosa se enfrentaría a semejante tragedia? Violación, violación en grupo, un infierno interminable de disciplina... Sus lastimeros gritos son reprimidos violentamente por los hombres, hasta que poco a poco se vuelve impotente, llevada a un colapso mental por sus penes, degenerando en una pervertida mascota que disfruta siendo sujetada por sus penes y sometida a penetración anal...