Mi hermana menor estaba practicando la flauta cuando su hermano mayor, con su pene erecto, empezó a acosarla. Aunque intentaba tener cuidado de no interrumpirlo, él no paraba. "¡No trates la flauta como un juguete, métete en la boca el pene erecto de mi hermano!". Sí, ya pensaba que la práctica casi había terminado. Pero entonces, el pene de mi hermano empezó a tocar otra flauta, ¡convirtiéndola en una flauta con forma de W! Mi hermana, que disfruta del sadomasoquismo, ¡se puso como loca!