Cuando Saki Hatsumi fue al parque a montar en bicicleta, se encontró con un chico pervertido del barrio. Se emocionó al verla montar en bicicleta, con sus piernas y nalgas carnosas casi despuntando. Este chico lascivo invitó a Saki a practicar juntos, y él aprovechó el caos para manosearla hasta ponerla en celo y tener sexo con ella hasta el éxtasis.