Kazuya, que perdió a su madre, participaba en carreras de tres piernas con su padre. Un día, al regresar a casa, se encuentra con una deliciosa comida casera y una joven. Es Miki, la mujer de la que había oído hablar que salía con su padre. «Papá, he decidido volver a casarme con Miki-san», dice la hermosa joven, que aparece de repente, comportándose como una suegra. ...Kazuya inevitablemente se da cuenta de que Miki es una mujer.