No... No aguanto más... Me voy a correr. Me dieron un afrodisíaco diurético... me desnudaron... me tocaron el cérvix con meticulosidad, me dieron un masaje sensual que me provocó incontinencia. El salón de belleza al que empecé a ir por mi novio resultó ser un lugar sospechoso. Estaban desarrollando mis zonas erógenas. Me introdujeron un pene cubierto de afrodisíacos. Incapaz de soportar el intenso placer, mi hermoso cuerpo desnudo tembló, me sonrojé y llegué al clímax sin control varias veces. Perdí el control de la vejiga, lo siento mucho...