El "monje novicio", que suele ir a trabajar como siempre, es repentinamente atacado por un vil demonio. Lujuria desenfrenada... racionalidad destrozada... el coche se llena de una atmósfera obscena... el cuerpo de la bella oficinista se ve así inmerso en sueños lujuriosos prohibidos, ¡y la puerta del deseo se abre!