El protagonista visita la casa de su prometida y conoce a su madre. Esta madre lo había apoyado con obras de caridad durante su época de estudiante y habían compartido experiencias sexuales en múltiples ocasiones. Incapaz de olvidar estas experiencias con su madre, el protagonista comienza a buscar su cuerpo. A veces junto a su hija, a veces en el pasillo a altas horas de la noche... Como no han tenido relaciones sexuales en mucho tiempo, la madre no puede resistirse a las insinuaciones del joven, manteniendo la intimidad física repetidamente mientras no puede tener relaciones sexuales con su hija.