María, la nuera, estaba bajo la presión de su suegra para tener un nieto. Un día, toda la familia decidió ir a unas aguas termales. Sin embargo, para asegurar que pudiera tener un bebé, su suegra le ordenó abstenerse de tener relaciones sexuales durante un mes antes del viaje. Ese día, el esposo de María se negó a tener relaciones sexuales con ella. Al mismo tiempo, su suegro intentó abrazar a su esposa, pero ella también se negó. Impulsados por la lujuria, ambos fueron a las aguas termales para aliviar sus dolores corporales. Más tarde, por casualidad, su suegro vio a María bañándose y no pudo contener su deseo.