Llevamos dos años de novios, pero aún no hemos tenido sexo. Diría que soy virgen y nunca he visto a una mujer desnuda. Hoy por fin me armé de valor para desnudarme y contemplar esos pechos copa G y esos hermosos glúteos. Mi novia, sujetando mi pene desconcertado, me susurró: «Tranquilo, solo sonríe...».