Los hombres eyaculamos a diario. Aunque sea una pérdida de tiempo, los hombres tienen erecciones. Por cierto, yo tengo una erección una vez al día. Un día, después de una erección, bebí un poco de semen (leche de fórmula) que había quedado en el papel higiénico. No tenía ni sabor ni olor. Pensé que era un sabor divino. Desde entonces, tengo una erección a diario y luego bebo leche de fórmula, pero no tiene ni sabor ni olor. Es un sabor divino. ¡Quiero compartir este sabor divino con los demás! Pienso…