Reiko, una vendedora de seguros de vida, emprende un viaje de negocios con su gerente, Ichijo, con la esperanza de conseguir un gran contrato. Aunque le prometieron que no habría actividad sexual, la presionaron inmediatamente a que ofreciera servicios sexuales al llegar al hotel. Siguiendo órdenes, la obligaron a practicar sexo oral y lamer mientras estaba completamente desnuda, con el cuerpo empapado en saliva, sudor y fluidos vaginales, experimentando clímax intensos e inigualables. Abrumada por el placer de estos actos perversos, finalmente sucumbió a la tentación del coito placentero, permaneciendo prisionera de este placer hasta el amanecer...