Esta esposa extranjera, llamada "Alice", encarna el espíritu perdido de la Nadeshiko japonesa moderna. Es educada, gentil, amable y compasiva, y posee cualidades excepcionales en su rostro, pechos, glúteos y vagina. El anciano caballero, curado por Alice y recuperando la confianza, se alzará como un auténtico japonés, con un pene fuerte y magnífico.