Yuko sufre la brecha generacional —diferentes generaciones, diferentes formas de relacionarse, diferentes idiomas— y su resentimiento acumulado estalla, hiriendo a Keito. Keito incluso lo acepta, y cuando superan sus enfermedades, reafirman su amor. Besos, abrazos, sintiendo el calor del otro… ¡su mejor noche de Navidad está a punto de comenzar!