Los pezones de las mujeres son particularmente sensibles después del parto. Una masajista, cuyos pezones fueron tocados accidentalmente por una clienta tras terminar su baja por maternidad, no pudo evitar un suave gemido, ¡y sus pezones también estaban muy húmedos! Con el paso del tiempo, la masajista, cuya estimulación se volvió cada vez más intensa, finalmente no pudo resistirse a tocar el pene de la clienta...