Una estudiante de preparatoria disfrazada de Rinka Hibiki, con pechos regordetes y una cara algo infantil. Las manos de los chicos que la rodean hacen cosas lascivas en el aula. Usan vibradores eléctricos y pajas para llevarla al orgasmo, y luego la obligan a tragar el semen mediante mamadas y sexo oral. El flujo de semen de 10 personas, desde sus lenguas y gargantas hasta sus cuerpos, es asombroso. Para quienes disfrutan tragando semen, ¡esto es lo más realista del momento!