Un director que no solo hace audiovisuales, sino que también gestiona todo tipo de encargos, recibió una oferta para grabar un vídeo de relaciones públicas corporativo. El actor principal es un nuevo empleado de la empresa que lo contrató, un veterano con tres años de experiencia que aún no ha tenido relaciones sexuales. El director, tramando un plan, conspira con AD, un actor audiovisual, para filmar la escena. El director se marcha, dejando a AD y al nuevo empleado solos. ¡Y entonces comienza el plan!