Las relaciones entre hombres y mujeres siempre son un laberinto. En Tokio, donde la gente entra y sale las 24 horas del día, es fácil ocultar la propia identidad e incluso los propios deseos. Las mujeres casadas que usan apps de citas o esperan ser abordadas por hombres... se pierden fácilmente en el laberinto de la infidelidad.