Nao, casada desde hace tres años, está molesta últimamente por la actitud fría de su marido. Parece que tiene una aventura. Quizás por sarcasmo y para aliviar su soledad, Nao ha elegido un trabajo que no puede contarle a nadie. Solo tiene un cliente al mes, y si este le pide reunirse, tiene que ir, solo hasta las 7 p. m.… Bajo diversas presiones, le presentan a un hombre llamado Oki, y van a un hotel. Cuando Oki, a quien le parece sospechoso su trabajo, le dice que es porque quiere libertad, ella comienza a desvestirse lentamente…
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